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  • LA CLAVE DEL DISEÑO DE UN ESPACIO DE TRABAJO ESTÁ EN ESCUCHAR LAS NECESIDADES DE LAS PERSONAS

    Dialogamos con las arquitectas Cecilia Curcio y Andrea Mielnichuk, socias del Estudio Rosellini, que nos adentraron en la complejidad del desarrollo creativo del diseño de los espacios de trabajo atravesado por las tendencias actuales.
    Hubo cambios económicos, tecnológicos y sociales globales que han modificado nuestra forma de pensar, sentir, hacer y comunicarnos. La incesante intercomunicación vuela sobre fronteras y culturas para generar formas de actuar similares, consistentes y simultáneas. Estas son las tendencias.

    Hemos visto como marcas, organizaciones y sistemas de gobiernos se han sabido adaptar a los cambios propuestos desde el entorno. También hemos visto como han surgido nuevas empresas que han tenido la flexibilidad y el talento de visualizar los anhelos culturales.
    Innumerables factores alteran nuestra manera de habitar: desplazamientos complicados en las grandes urbes, la conciencia ambiental, nuevas tecnologías, equipos y teléfonos móviles, redes sociales, horarios más flexibles, cambios generacionales, códigos de vestir casuales, espacios de trabajo más reducidos, el valor del bienestar personal, los ajustes demográficos, etc. Estos y otros cambios en la sociedad están orientando las decisiones de las organizaciones y modelando cada día la concepción del espacio de trabajo.
    Sobre estas cu

    estiones hemos conversado con el estudio de arquitectura Rosellini, un referente en el diseño corporativo, que nos comparte su visión y expertise en dicha área.

    ¿Cuáles son las principales tendencias en el diseño del espacio de trabajo?

    ER: Si tomamos el término tendencia por lo que realmente significa: “inclinación natural que una persona tiene hacia una cosa”, nos encontramos con que hoy en día la tendencia en el mundo corporativo es una respuesta a lo que naturalmente demandan los usuarios del espacio: “la evolución en el modo de trabajar”. Y ese avance no sólo está relacionado en cómo quiero trabajar, sino en qué resultado debo obtener y por ende, cómo debe apoyarme el lugar para lograrlo. Se apunta permanentemente a un trabajo más colaborativo, con mucha interacción lo que sin duda redunda en una mayor productividad.

    La flexibilidad tan buscada y mencionada en el medio durante tantos años, ya es un concepto que de a poco empieza a resultar antiguo. Hoy hablamos más de “movilidad” dentro de un espacio de trabajo en distintos ámbitos, utilizando diferentes tipologías funcionales. El espacio en sí no se re-configura, la flexibilidad se da a través del uso racional de cada uno de estos lugares por la totalidad de los usuarios.

    ¿Cuáles son los leit motiv de los más innovadores diseños en Buenos Aires?

    ER: Todas las decisiones del diseño, tanto funcional como conceptual y de materialización, están proyectadas para generar a los usuarios confort, dentro de un ambiente saludable y donde se perciba un sentido de pertenencia a la corporación. Hay un foco muy importante en las personas. Las corporaciones apoyan y priorizan estos objetivos en sus oficinas porque sus colaboradores son el recurso más valorado.

    ¿En qué contexto suele surgir una nueva impronta/tendencia de diseño?

    ER: Surgen de visualizar un cambio en el comportamiento de los grupos y la forma en la que se relacionan dentro de una organización y el equilibrio entre su vida laboral y personal. Factores tales como el aporte de la tecnología, agilidad en la toma de decisiones, wellnes, empoderamiento y motivación, llevan a cambios en la manera de resolver el trabajo y como consecuencia la necesidad de repensar los espacios.

    ¿Cómo se comienza a diseñar un espacio de trabajo, en función de qué variable?

    ER: Teniendo en cuenta que el foco principal del diseño es el ser humano, abordamos el espacio corporativo a partir de ciertos ejes fundamentales. Nos basamos en la necesidad de los usuarios, es decir, interactuamos con ellos a través de sesiones de trabajo, workshops, entrevistas, análisis visual, para encontrar en conjunto la mejor respuesta a sus necesidades y expectativas.

    EL diseño de un nuevo espacio, es un momento único para replantearse el modo actual de trabajo y proyectar el modo a futuro. Para muchas empresas implica un cambio cultural profundo, es por eso que aconsejamos a las corporaciones que tomen esa posibilidad como una oportunidad y entiendan que una buena planificación, con procesos y plazos adecuados, redunda en una oficina más efectiva, más productiva, y con costos y plazos de obra controlados.
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    ¿Qué variables del diseño influyen en el bienestar de las personas?

    ER: Por sobre todo el confort sensorial. Para esto, es fundamental cuidar los aspectos técnicos: acondicionamiento y renovación del aire, acústica, iluminación natural, tecnología amigable, equilibrio. A su vez, se está tratando de concientizar y favorecer “hábitos saludables”, desde la propuesta de alimentación, el contacto con la naturaleza, la vivencia de los espacios exteriores, la utilización de las escaleras como medios alternativos de circulación, fomentando el desplazamiento de las personas y los cambios de posición a lo largo del día, etc.

    Además trabajamos desde el look and feel, generando un sentido de pertenencia de los usuarios. Esto es importante desde el punto de vista del compromiso de los colaboradores dentro de la estructura, pero a su vez como distintivo entre una corporación y otra: que sus espacios puedan expresar de manera sensible la cultura e ideario que los motiva, convirtiendo conceptos abstractos en zonas concretas: cómo hacer que una oficina transmita frescura, velocidad, diversidad, solidez, etc. Abordamos estos interrogantes, que son las que se hacen nuestros clientes con entusiasmo y motivación, y devolvemos un producto de arquitectura que, a través de la vivencia del espacio, refleje estos conceptos.

    ¿Cuáles son las preferencias de las empresas internacionales y nacionales?

    ER: Por sobre todo buscan la eficiencia y mejor prorrateo del costo del espacio. Contradictoriamente, también quieren una buena calidad espacial y baja densidad. Es ahí donde tomamos el desafío y lo compartimos con nuestros clientes en etapas tempranas de proyecto y los acompañamos en la revisión estructural de su compañía analizando las oportunidades de evolución cultural que permitan acercarlos a sus objetivos, como por ejemplo la no asignación de los espacios de trabajo y el aumento del ratio de ocupación.

    Las empresas lentamente están migrando hacia estas formas de trabajo (free addres, hot desking, etc.), muy nombradas pero todavía no demasiado experimentadas en el mercado local.

    ¿Si una empresa está pensando en un cambio cultural, qué consejo le darían?

    ER: Para las empresas que están pensando en un cambio cultural, un cambio de sede, nuestra recomendación es que contemplen que una planificación efectiva, estudiada y analizada, redunda en beneficios directos para la corporación y sus colaboradores. Es por ello que les sugerimos que tomen en cuenta los tiempos reales del proceso tanto de programación, como de diseño, construcción y gestión del cambio, y de este modo podrán no solo controlar muy efectivamente su inversión, sino también alcanzar, y muchas veces superar, sus expectativas.

    ¿Qué materiales están irrumpiendo como soluciones innovadoras?

    ER: Materiales que vuelven al aspecto natural pero son con tecnología aplicada: maderas, fieltros, géneros, productos realizados a base de materiales reciclados y con excelente performance acústica.

    ¿En qué todavía se puede innovar en el mobiliario? ¿Hay alguna innovación que pueda revolucionar el espacio de trabajo?

    ER: Entendemos que el escritorio como tal, tarde o temprano, dejará de existir. El mobiliario se está volviendo cada vez más ergonómico y confortable, resolviendo la tecnología de manera no invasiva. Si le preguntamos a una persona ¿dónde te gustaría estar trabajando en este momento?, muy pocos se imaginarían en un workstation de 1,50 x 0,70 cm.

    ¿Cuál es la tendencia cromática para el 2018 en los espacios de trabajo?

    ER: Los colores naturales, menos saturados, materiales y colores que recuerden o representen la naturaleza.

    ¿Los espacios de trabajo flexibles podrían generar un mayor bienestar y promover una buena comunicación entre las personas?

    ER: En primer lugar, como mencionamos antes, ya no hablamos de flexibilidad en los espacios de trabajo sino de movilidad de las personas: “no se conectan con cables, auto-mantenidos, energía limpia, no necesitan tornillos para trasladarse de un lugar a otro”.

    La movilidad no sería posible si la tecnología no lo permitiera. La mayor evolución en el espacio de trabajo es poder tener acceso a la información desde cualquier lugar. Esto le da al ser humano la libertad de movimiento convirtiendo la oficina en un menú de espacios de diferentes características y para realizar diversas actividades. Esto significa que concebimos el espacio como una herramienta más de trabajo.

    Por consecuencia de la movilidad y la libertad de los usuarios dentro de la oficina, proponemos a nuestros clientes planificar el espacio para que sea usado de manera intuitiva. Es decir, que cada tipología funcional esté distribuida de manera coherente y acorde, para que permita a los usuarios utilizar esta herramienta de manera natural, sin manuales de usos del mismo.

    ¿Cómo cree que evolucionará el diseño corporativo de los espacios de trabajo de aquí a 10 años?

    ER: La oficina seguirá existiendo como hub de comunicación e interacción entre los empleados. Las categorías dejarán de existir, y el espacio corporativo se configurará como un menú de áreas funcionales, es decir, los empleados lo utilizarán racionalmente de acuerdo al tipo de trabajo que en ese momento necesiten realizar. El home working colabora en cierta medida con bajar la densidad de ocupación del mismo y es bueno en todos los aspectos: transporte, sustentabilidad, costos y gestión. Pero no puede reemplazar la sinergia personal de los seres humanos, que en estos momentos es de los activos más altos y promovidos de las corporaciones.

    Acerca del Estudio Rosellini:

    Liderado por tres socias: Enrica Rossellini (fundadora), Cecilia Curcio y. Andrea Mielnichuk, han desarrollado una infinidad de obras definiendo el espacio de trabajo de corporaciones internacionales y nacionales. Su diferencial radica en la concepción del diseño basado en las necesidades de las personas, en la colaboración permanente para lograr que cada espacio sea efectivo, confortable, sustentable y saludable y en su capacidad de brindar un servicio integrador que permite abordar toda la temática que se encierra en un proceso de proyecto de una nueva sede con completa organización, previsión y efectividad. Cuentan con una trayectoria de más de 25 años en el mercado desarrollando estrategias y soluciones para el buen desempeño del espacio corporativo.

    Cecilia Curcio. Es arquitecta y socia del Estudio Rosellini. Acumula una gran experiencia en proyectos de arquitectura corporativa iniciando sus tareas en el estudio en el año 1994. Actualmente, se desempeña como Directora de Planificación y Estrategia.

    Andrea Mielnichuk. Es arquitecta y socia del Estudio Rosellini. Cuenta con 20 años de experiencia en el ámbito de la arquitectura corporativa. Se encuentra a cargo de la Dirección de Diseño.

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